Autor: Camila
«En tus sueños»
«The Dream»/ Pastel de tiza
“En tus sueños” ©
Un celaje muy vivo sigue mis pasos por esta casa vacía. No temo. Decido dormir para sentirlo, se adueña de mi tiempo. A la misma hora posa detrás de mi espalda, se siente frio su tacto. Mi piel se eriza, callo el pensamiento convencida de que hay cosas inexplicables en la vida. Se que no estoy sola, está a mi lado.
“Vivo en un silencio impávido, esperando a que hables.” Susurro en el aire, esperanzada de escuchar algo… Nada.
Suena el agua del rio, en las afueras de la casa. Me percato de que la puerta esta abierta y salgo. Un remolino muy fuerte de hojas arrastradas por el viento, amarró mi cuerpo en el centro. Cubrí mis ojos y sentí.
“¿Cuando me dejarás verte?” digo.
Intento abrir mis ojos pero una fuerza externa me lo prohíbe. No lucho, acepto y me dejo llevar. Sutilmente se fue, todo cesó. Por cinco días corridos no sentí nada, se había ido, me había dejado. En mi desesperación por encontrarlo, rendí mi cuerpo cansado, era de noche… cerré mis ojos.
Luz, regresan los rayos de sol a la habitación. Miro mi alrededor y me percato de un trozo de papel colgado de la ventana. Me detengo a mirarlo bailar con el soplo del viento, no me muevo. Intento levantarme pero me encuentro exhausta. No lucho más. Todo se vuelve negro.
Despierto, la luz ahora está muy tenue. Hace frío. Recuerdo el trozo de papel pero la ventana esta vez estaba abierta. Busco por el suelo, no lo encuentro. Me rindo de buscar tras unos minutos, me visto y salgo afuera. Camino por los alrededores buscando el rio. Me detengo en el mismo lugar. Pienso en él…
Deslizando la mirada al suelo, encuentro entre las hojas el trozo de papel.
“ ¿Como llegaste aquí? Digo en voz alta. Me inclino a verlo, desenrollo y leo.
“En tus sueños”
©C. Feliciano-Avilés, 2014
Vida
Linda Mañana
Violeta
Morí despierto
Me detuve.
…
Mis palpitaciones se hacían menos ruidosas, mis ojos no parpadeaban, apenas respiraba, no me encontraba. Me arropó un silencio espantoso frente a las manecillas de un reloj roto. Rendí mis pensamientos ante la enaltecida presencia de un miedo atroz que amenazaba con destruir mi alma. Tras un relámpago, despierto sólo para atreverme a soñar. Te veo y lloro sin lágrimas. Lloro las noches que no te veo, los días que desapareciste, los besos que me abandonaron, las caricias de noche que tanto ansío y todas las oportunidades que ya jamás tendré. Se enferma mi espíritu y en mi desesperada búsqueda de aliento emerjo de entre las dudas . Encuentro pedazos de un corazón reventado, lo beso… lo abrazo y lo conservo. Es todo lo que tengo.
Avanzaron los días, las mañanas frías, los vientos húmedos y las noches vacías… sin mi. Reticentes palabras me enlazaron en un desahogo esperanzado. Cubrí con recelo el corazón que tiempo después latió.
Cuando la independencia me acogió en sus brazos comencé a ver con claridad y descubrí que pensarte es un detonante a la tristeza indomable que lastima el corazón que tanto cuidé. Entendí que desenmascarar mis emociones provoca tormentas estrepitosas que no me dejan dormir. Eres ahora un entumecido recuerdo que cambió. Fuiste tú el aura de mi vida y en mi exasperación por re encontrarte recibí pedazos de miel en jaula.
Mis dedos encuentran movimiento. Siento moverme. Me miro y ya mi piel estaba arrugada.
©C. Feliciano-Avilés, 2014
7:20 p.m.

El hoy se hace muy difícil de digerir y mientras el sol va girando de posición, prometiendo pronto descansar, el detonante sentimiento me asfixia. Hoy tropiezo, quien sabe cuantas veces más… contigo. Abrazas mis manos y me rindo cansada de discutir que es mejor, si desaparecer cuando me buscas o quedarme cuando te despides.
©C. Feliciano-Avilés, 2014
«Paco»

Secreto

Te he hecho protagonista de mis sueños querer. Veras, nunca pude sacarme de la mente esos ojos tuyos, y a pesar de que mis sentimientos giraran alrededor de otros corazones, siempre tus ojos estuvieron allí, en las puertas corredizas de mi mente, en la sombra.
De vez en cuando, antes de dormir o cuando miro las estrellas vestidas de noche, me cruza por la mente tu nombre y tras un suspiro exuberante (y hasta cierto punto doloroso), imagino como seria tenerte…
Te he guardado por años como un secreto en lo más profundo de mí, y no tuve más interferencia de tus ojos sobre mis sentimientos, al menos por un tiempo… pero no seria genuina si perpetuo el silencio que me delata. Digo entonces, que algo muy curioso se forma cuando estamos demasiado tiempo juntos. Resurge lo que pensé estaba muy escondido o muy muerto. De pronto se incrusta un miedo atroz en mi pecho por que sé, solo sé que se puede volver tan fuerte… tu tacto, tus ojos, tus palabras sobre mí, que incluso sobrepasaría cualquier amorío que viva en ese momento, dentro de mi…
Es una complicación, saber que no es solo de mi parte, de lo contrario seria todo tan diferente.. Serias el amor platónico de toda mi existencia. Pero… PERO, No es así. Cuando te doy la espalda y crees que no estoy viendo, te descubro mirándome, cuando me abrazas tus manos tiemblan y cuando me miras… te pierdes. Quedamos en un ‘’imposible’’ por tiempo indeterminado, a veces siento miedo, a veces sientes miedo. Trato de alejarme de ti pero no me sueltas. Tratas de alejarte de mi y no te suelto. Cada cierto tiempo cruzamos miradas enamoradas, silenciadas por temor a perdernos… Por tiempos soy yo, por tiempos eres tú, y chocamos pero nunca podemos. …
Mientras tanto ahora te pienso y le pido a Dios que te cuide.
14-06-12
©C. Feliciano-Avilés, 2014
The sky is burning

Luz de tarde

Iba caminando por playa sucia, hasta que me encontré esta mariposa hermosa.
Tick Tock
TICK TOCK
Días han trascurrido sin problema alguno y mi existencia en este mundo comienza a tener sentido. Flores surgen donde antes solo hubo fuego…
Eres ese algo de mi vida que nunca se va. Es ahora un recuerdo muy borroso tu rostro, y a pesar de esto, mi sentir florece cuando te recuerdo. Tus palabras penetraron mi alma en una forma inolvidable.
Me pregunto… si pudiera borrar tu nombre de mis labios, tus ojos de mi mente, tu presencia de mi vida… ¿lo haría?, ¿borraría todo lo que ahora me duele tanto, el quererte intensamente, el tener tanto que ofrecerte solo a ti y sin embargo no me correspondes?, ¿lo haría?
Pienso placenteramente en tus besos, en tus abrazos y en como me desarman tus manos cuando me tocan. Pienso en las palabras que me susurraste en noches de frio, las que guardaste por qué no era correcto, las que se te zafaron por medio de tu mirada y todas aquellas que leí en tus actos. A este punto de mi reflexión, no consigo una sola lágrima o una tristeza inmensa porque pensar en ti de esta forma me provoca sonreir. Me hiciste sentir viva en un sentido muy especial.
Tengo una historia que contar, supe amar y soy muy fuerte.
NO. No quisiera borrar un solo momento que estuviste en mi vida.
Suspiro profundamente despejando mi respuesta, enfrentando la realidad de comprender que no por amar se nos garantiza el cielo en la tierra o la persona amada. Porque te amo te debo dejar en libertad y eso pretendo, por mi… por ti. Esta es la parte que no quería recordar… Y diré solo una vez más lo que temo va a suceder. Ahora dueles, me dueles mucho. Rezare cada día hasta que Dios te haga sumamente feliz, guardare en lo más enigmático de mí todo lo que siento por ti, tomara tiempo… pero eventualmente lo lograré… El tiempo ya comenzó a correr, llegara el día que decidas volver por qué estás listo, procura que no sea muy tarde, reza por que esté, porque no me quedare para ver todas las lágrimas que lloraras porque me fui, no me quedare para verte arrepentido, no me quedare más. Tick Tock Tick Tock… Tick…. Tock. “Time is running out” y mientras mis lágrimas son absorbidas por mi almohada en las noches, mi corazón se reconstruye, y mientras te pienso y te pienso, cada día es menos.
©C. Feliciano-Avilés, 2014
Nunca más
Nunca más
Encuentro tus ojos entre la multitud, me siguen.
Tu presencia asfixia mis pensamientos.
Apretándome el pecho, intento conseguir aire,
aterrada del efecto que ejerces sobre mí.
Te acercas, me miras y me destruyes.
Respiro incontrolablemente,
Mis manos sudan,
Y veo…
Imágenes de previos encuentros.
Llueve ansiedad sobre mí,
se reafirma la lucha interna entre el deseo y mi consciencia,
que no manda ahora, aquí.
Cólera revienta en mi cabeza,
por una realidad que no tiene lógica.
¿Porqué respondo, porque siento?
Dolerá, perderé y mientras tanto… te acercas.
Se me sale el corazón, no lo aguanto…
Pronto estas tan cerca,
respiro tu aliento,
Siento tus labios.
Tu perfume se adhiere en mi piel,
Poniendo en peligro mi cordura.
Me miras nuevamente y siento perderme.
Miserable alma parezco,
Dependiente de tus besos.
Me dejo seducir, morí.
Atrévete a besarme, o lo hare yo, pronto, ahora.
¿Te beso entonces o me besaste tú?
Me desespero, me elevo.
Tocas mi cabello y me besas el cuello,
respiro bruscamente, ya no me sostengo.
Me tiemblan las piernas, caigo en tus brazos.
Me arrastras al muro oscuro,
me desnudas con tu boca,
emergen sollozos placenteros,
nos dominamos, nos amamos.
Se dilatan mis pupilas con cada mordida,
me interpongo entre tu supremacía,
tirándote al suelo tras un baile seductor,
recupero mi confianza.
Te pierdes en mis ojos,
te beso a medias,
tu cuerpo hierve.
Me siento entre tus piernas, para disfrutar mi venganza.
Jugamos a sentir placer,
actuamos a amar olvidando que amamos de verdad.
Me adviertes que me rinda,
solo por pánico a obsesionarte,
a desearme demasiado,
a añorar tenerme entre tus brazos,
a no poder olvidar mi cuerpo.
Me rindo,
no puedo,
me hundí, me confundí,
caí en el limbo,
no respondo, no regreso.
No me dices nada.
Perdimos ambos,
resurgió el fulgor,
no se apagó, no murió.
La noche restante
conté gestos de amor.
Cuerpos desnudos bailaron,
la danza de novatos amantes,
y ya más nunca se despidieron.
©C. Feliciano-Avilés, 2014






