Quimera

“A Graceful Pause” por: Anton Surkov

Te escucho exasperado ¿Qué sucede? 

Ven, descuartiza las barreras que te impiden llegar a mis brazos. 

Deja que la lluvia ahuyente los miedo que te atan a lagunas de incertidumbre. 

Ven y acércate al efímero recuerdo del día en el que nos conocimos. 

A que sientes lo mismo, 

me lo dice el lustro de tus ojos. 

Inclínate un poco más,

 divaga por mi cuerpo, 

reconoce tus huellas, 

regresa.

Ven y apaga la luz. 

Cierra los ojos, 

Deja que tus ojos te guíen

por fuegos artificiales

Ven y dame un beso…

de esos que trazan quimeras en el espacio

Y encarcelan palabras enjuiciadas. 

Ven, 

no te vayas. 

©C. Feliciano-Avilés, 2020

La puerta

“Drowning Princess”, por Judas Berra

Tocas la puerta. Me detengo frente a ella. No quiero abrirte, pero mis manos se adhieren a la cerradura. Me ahogo de euforía y miedo. Me paraliza la nostalgia y la punzada. Dejo que pase el tiempo….

Doy media vuelta para retroceder y en vez abrí la puerta.

C. Feliciano-Aviles, 2020

El encuentro

Fotografía por: Alen Hunjet

Camino por los pasadizos angostos y tenebrosos… esos que tantas veces me han advertido no cruzar. Pero, tengo la urgencia de hacerlo. Mi intranquilidad despierta locura. Corro desesperada, llevándome por el medio los recuerdos que flotan en el aire como dardos que terminan en mi corazón.

Ignoro mis fragmentos, continúo, sin aire. Busco el monstruo que me sigue en la madrugada, busco el lector de mis pesadillas, el que me respira en el rostro y me paraliza.

Lo encuentro mirándome desde las llanuras de mis emociones. Me detengo frente a él, dispuesta a desterrarlo de este lugar… mí lugar.

Sus ojos me atemorizan, mis piernas tiemblan de miedo y pronto no puedo controlar mi cuerpo. Pero… no importa.

Grito su nombre, y resplandece el mapa que esconde mis destruidos anhelos y ahi estaba… la razón de mis desvelos.

Paso por las praderas de rosas congeladas y siento sostener sobre mis dedos, las sonrísas que alguna vez decoraron mi sueño.

Me percato de que me desangro ante la cascada de sangre que baja por mis piernas. No existe aire en el pasado, y ya mis yagas están muy abiertas.

Cierro mis ojos, despido el monstruo y regreso.

“De esas cosas que nunca se olvidan, hay muy pocas”

-C. Feliciano-Avilés, 2020

Tiempo

Time/tiempo, 8 x 10
Oil painting/ pintura en Óleo

El tiempo deja huellas en todas partes de nuestra piel.
El tiempo nos enseña a conocer, a recordad y a olvidar…
El tiempo es lo único que tenemos, es el espejo de nuestra verdad.

¿Cuál es tu verdad?
¿Te has visto a travéz del tiempo?
¿Sabes quién eres?

C. Feliciano-Aviles, 2020

Un segundo

Ese momento… el mundo se detiene.

Ese momento, en el que encuentras tu sombra de frente.

Ese instante en el que comprendes porqué tiemblan tus piernas.

Ese instante en el que comprendes porqué no puedes dormir.

Ese segundo, en el que comprendes porqué eres como eres…

Todo cambia.

Pero…

realmente, todo se queda igual.

Silencio

Fotografía “Feather on the Lake” por Andraz Lazic en Unsplash.com

Eres el retrato por el cual contemplo mi existencia a cada momento.

Tu simplicidad apacigua los ciclones de letras que forman mis pensamientos más oscuros.

Encuentro redención en tus labios fríos de invierno y calor en tus abrazos de verano. 

Me invitas a apreciar la desnudes de campos durante el alba, así como el melodrama de las noches estrelladas. 

Sin ti no me encuentro, contigo me pierdo en los angostos trayectos de mí. 

Y vivo. 

Vivo otra vez.

©C. Feliciano-Avilés, 2020   

Quiero verte

Extraño tus historias de guerra y la forma en la que saboreas cada minuto de tu existencia.

Extraño verte bailar debajo de un cielo estrellados que refleja tus anhelos más deseados.

Extraño que me ames como los hacías cuando te detenías a admirar las cosas que más te gustaban de mi.

Extraño que me extrañes.

Extraño que me pienses.

Extraño que me busques.

¿Cuándo dejaré de extrañarte?

©C. Feliciano-Avilés, 2020

Llévame

Llévame.jpg

Llévame a la noche que nos conocimos, al suspiro inquieto.

Llévame a nuestro primer beso, el que contó nuestros profundos secretos.

Llévame a la sonrisa genuina que desplegaba nuestra euforia por toda la piel.

Llévame a las estrellas que pintaron nuestros anhelos en el cielo oscuro.

Llévame al momento, sólo por un segundo,

al que te vi por última vez.

 

©C. Feliciano-Avilés, 2020

Tanto que decir…

Se disipan en el viento, como polvo del desierto.

Se esconden en el pavimento mojado y húmedo de tardes lluviosas.

Descansan en lágrimas silenciosas y labios sellados.

Llegan como olas y desaparecen como tornados.

Se pintan en el rostro del espejo…

Y a veces….

Sólo a veces,

dicen.

C. Feliciano-Aviles, 2020

Todo se sabe

google photo

Todo….

Todo se sabe.

Las mentiras ingenuias con buenas intenciones,

las promesas vacías que se desbordan en el autoengaño,

las noches en las cuales desnudó su verdad mientras dormias…

Al final, todo se sabe.

Las palabras disimuladas que arrojaban tierra en tus ojos,

los deseos de lujuria que transformaban sus días,

el frío de sus gestos cuando prometía amarte,

el esfuerzo mermado…

El tiempo, te dice la verdad.

Te suelto

“Light and darkness”/ “Luz y oscuridad”, oleo sobre canvas. Por: Camila Feliciano Aviles

Regresa la primavera, la neblina pesada se evapora en el aire, vislumbrando rayos de un sol joven y robusto.

Las flores se lucen en un manjar de vivos colores, se pintan de arcoiris… un beso de Dios.

Lluvia fría despinta la ignorancia de los días que trasnoché, enhebrando mi gran sueño.

Y con semenjante belleza, llega…. el oleaje pesado de energía efervecente, acumulada.

Se tira sobre mi cuerpo, haciéndome pedazos. Me sostengo del grueso tronco que promete no soltarne a la corriente.

Entonces…

Te veo.

Y, me suelto.

C. Feliciano-Aviles, 2020

Fantasma

Te escucho en la melodía de aves matutinas, y en el roce del viento entre hojas.

Te veo pintado en el alba de mis jóvenes días…

Y según me desvanezco por esta melancolía, siento el fantasma de ti, muy cerca de mi.

Olvido respirar, al palpar cicatrices que nunca cerraron…

Entonces permanezco,

en ese inmenso segundo, sintiendo todo y nada. Espero… y espero…

Pasa, y desvaneces.

-C. Feliciano-Aviles, 2020